Salomé
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F
📖 Descripción

¿A qué huele Salomé? Esta encantadora fragancia de Coryse Salomé, lanzada en 1951, cautiva los sentidos con su encanto atemporal y su aura misteriosa. A pesar de haber sido descontinuada, Salomé continúa permaneciendo en la memoria de quienes han experimentado su combinación única de notas. Una verdadera obra maestra en el mundo de la perfumería, Salomé representa sofisticación, elegancia y feminidad en cada delicada gota.

El tipo de persona que usaría Salomé es aquella que irradia confianza, gracia y un toque de misterio. Es una mujer que aprecia la belleza clásica y la elegancia atemporal, y elige rodearse de aromas lujosos que responden a sus deseos más íntimos. Salomé es perfecta tanto para el día como para la noche, pasando sin esfuerzo de un día ajetreado en la oficina a una velada romántica. La mujer que viste a Salomé es alguien que llama la atención sin decir una palabra, dejando un rastro de encanto allá donde va.

A medida que se desarrollan las notas altas de Salomé, una ráfaga de aromas cítricos y florales frescos llena el aire, transportándote instantáneamente a un jardín floreciente en plena floración. Las notas de corazón revelan un sensual bouquet de jazmín, rosa y lirio de los valles, añadiendo un toque de romance y feminidad a la fragancia. Finalmente, las notas de fondo de almizcle cálido y sándalo permanecen en la piel, creando un final seductor y misterioso que deja una impresión duradera.

Cada nota en Salomé juega un papel vital en la creación de una experiencia sensorial que es a la vez cautivadora y seductora. Las notas de salida cítricas brindan una explosión de frescura que despierta los sentidos, mientras que las notas de corazón florales añaden un toque de romance y feminidad a la fragancia. Las cálidas notas de fondo de almizcle y sándalo añaden profundidad y sensualidad, creando un acabado rico y lujoso que perdura en la piel.

Imagínese a una mujer vestida con Salomé, caminando por una bulliciosa calle de la ciudad en una cálida tarde de verano. Al pasar, un rastro de fragancia embriagadora la sigue, dejando a todos a su paso hipnotizados por su presencia. El aroma de cítricos y flores se mezcla con el cálido almizcle y sándalo, creando un aura de sofisticación y elegancia que la distingue de la multitud.

Salomé no es sólo una fragancia, es una declaración de seguridad en uno mismo, confianza y belleza atemporal. La mujer que viste Salomé es una fuerza a tener en cuenta, llama la atención sin esfuerzo y deja una impresión duradera dondequiera que vaya. Con su cautivadora mezcla de notas y su lujoso acabado, Salomé es verdaderamente una fragancia digna de una reina.