¿A qué huele el hombre de Nueva York? La fragancia para hombres de En Voyage Perfumes lanzada en 2014 es una fragancia oriental especiada que todavía está en producción. Con acordes principales especiados, orientales, amaderados, terrosos y resinosos, este aroma es una verdadera obra maestra olfativa creada por la perfumista Shelley Waddington.
Imagínese a un hombre caminando por las bulliciosas calles de la ciudad de Nueva York, exudando un aire de confianza y sofisticación. Este es el tipo de persona que usaría New York Man: un hombre audaz, ambicioso y sin complejos. Llama la atención donde quiera que vaya, dejando un rastro de misterio y atractivo a su paso.
Las situaciones que evoca New York Man son las de poder y éxito. Ya sea una reunión de negocios de alto nivel o una noche de fiesta en la ciudad, esta fragancia irradia sofisticación y elegancia. Es la fragancia perfecta para un hombre que siempre está en movimiento, conquistando la jungla de asfalto con estilo y gracia.
Cada nota de New York Man contribuye a crear una experiencia sensorial verdaderamente única. Los acordes especiados y orientales le dan a la fragancia una sensación cálida y exótica, mientras que las notas amaderadas y terrosas la aportan una sensación de masculinidad. Los matices resinosos añaden profundidad y complejidad, haciendo de esta fragancia una verdadera obra de arte.
Como el ámbar gris flotando en el océano, New York Man es misterioso y encantador. El castoreum aporta un toque de sensualidad animal, mientras que las notas de cedro y cigarro evocan imágenes de un lujoso salón de cigarros. Las notas cítricas añaden una cualidad fresca y vigorizante, como un estallido de sol en un fresco día de otoño.
El abeto y el incienso aportan una sensación de espiritualidad y sabiduría a la fragancia, como el incienso quemado en un templo sagrado. La flor de cáñamo y las hierbas añaden un toque de frescura herbácea, mientras que el jazmín y el almizcle crean un aura delicada y sensual. La mirra y el oud añaden una cualidad exótica y mística, como un viaje por el Medio Oriente.
Con pachulí y resinas que añaden una riqueza cálida y terrosa, New York Man es una fragancia sofisticada y con los pies en la tierra. Las notas de sándalo y whisky escocés crean una sensación de refinamiento y elegancia, como la de un caballero bebiendo whisky en un estudio con paneles de caoba. La nota de humo añade un toque de intriga, como un secreto susurrado en la noche.
En conclusión, New York Man es una fragancia tan compleja y multifacética como la ciudad misma. Es una fragancia que evoca poder, éxito y sofisticación, y es perfecta para el hombre moderno que no teme destacar entre la multitud. Con sus acordes especiados y orientales y ricos matices amaderados, New York Man es una fragancia que seguramente dejará una impresión duradera dondequiera que vaya.